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Heminegligencia

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Una vez más, en este artículo miraremos en más detalle a una de las condiciones que afectan a muchos pacientes neurológicos, la heminegligencia. En general, cuando hablamos de la heminegligencia, hay que diferenciar entre el síntoma y el desorden neurológico al que corresponde dicho síntoma: la negligencia espacial unilateral.

Si nos referimos al síntoma, la heminegligencia hace referencia a no poder procesar información proveniente de ubicaciones a uno de los lados del cuerpo. Es decir, a la incapacidad de una persona de advertir de forma consciente aquellos elementos que están ubicados a uno de los lados de un eje “virtual” que atraviesa la cabeza por la mitad, desde la frente hasta la nuca.

Por el contrario, el síndrome de negligencia espacial unilateral (como veremos en la siguiente sección en más detalle) hace referencia al cuadro clínico de una persona que tiene un déficit atencional relacionado con todo elemento situado a uno de sus lados.  

En general, la heminegligencia o negligencia espacial unilateral, es un desorden neurológico que hace que una persona que aparentemente tiene un grado de consciencia normal, no pueda reconocer estímulos que estén a uno de los lados de su cuerpo.

El síndrome de la negligencia unilateral

Tal como vimos en el párrafo anterior, el síndrome de la negligencia unilateral es un desorden neurológico que puede tener lugar después que una persona haya sufrido un accidente cerebrovascular o ictus. En este caso, el paciente presentará una falta de atención y de respuesta a los objetos, personas u otros estímulos provenientes del lado contralateral a la lesión. Incluso se llega a ver pacientes que desconocen sus propias extremidades (brazos o piernas) a pesar de que no existe ningún déficit sensorial.


En la mayoría de los casos, la heminegligencia está causada por una lesión que afecta al lóbulo parietal derecho, aunque también hay casos en los que dicha lesión afecta a ambos hemisferios. Independientemente de esto, la gravedad aumentará si la lesión se produce en el hemisferio derecho. El hecho de que la lesión se ubique en los lóbulos parietales es sumamente importante porque son el centro principal para el control atencional, la percepción espacial y la navegación personal en el mundo exterior. Sin embargo, una heminegligencia también puede producirse como resultado de lesiones en otras zonas del cerebro, como la circunvolución temporal superior, frontal inferior y media, en la ínsula o en estructuras subcorticales.

Tipos de heminegligencia

Existen varios tipos de negligencia y, a continuación, repasaremos en qué consisten cada uno de los tipos de los tipos de negligencia más conocidos.

Negligencia atencional o sensorial: este tipo de negligencia hace referencia a un déficit de consciencia de los estímulos situados en el lado contrario de la ubicación de la lesión que causa el déficit. Esta falta de atención puede producirse con distintas modalidades de estímulos: visuales, auditivos, táctiles; estén localizados en el espacio o sobre el cuerpo del paciente. También puede depender de si el estímulo está en el campo visual o de su posición con referencia al cuerpo del paciente.

Negligencia espacial: los pacientes que sufren de este tipo de negligencia “olvidan” completar la parte correspondiente de una tarea relacionada con el lado opuesto a donde se produjo la lesión. Por ejemplo, un paciente afectado con este tipo de negligencia solo comería la mitad de un plato de comida.

Negligencia personal: el paciente no reconoce que sus extremidades, ubicadas en el lado opuesto a la lesión, le pertenezcan.

Negligencia intencional o motora: el paciente no responde a estímulos, aunque es consciente de ellos y que no tiene problemas motores en la parte del cuerpo afectada.

Problemas derivados de la heminegligencia

Como hemos comentado en párrafos anteriores, la heminegligencia es uno de los trastornos más frecuentes sufridos como consecuencia de una lesión cerebral. Pero, ¿cuáles son los principales problemas derivados de la heminegligencia?

Por lo general, el síndrome de negligencia unilateral o heminegligencia suele impactar de forma bastante importante la funcionalidad del paciente. Los pacientes afectados por una heminegligencia verán comprometida la realización de las actividades de la vida diaria, tanto las básicas como las instrumentales (o avanzadas), teniendo dificultad o incluso siendo incapaces de realizarlas. Algunos ejemplos de los problemas a los que pueden enfrentarse son:

Higiene personal: peinar, afeitar, maquillar un lado de la cara. Lo mismo al cepillarse los dientes.

Ducha: enjabonarse o secarse un lado del cuerpo.

Vestido: tener dificultades para colocar una prenda con relación al cuerpo o ponerse la prenda solo en un lado del cuerpo.

Alimentación: coger la comida de una mitad del plato y no encontrar aquellos elementos que estén en el lado afectado.

Uso del transporte público: tener problemas para entender un horario de autobús o tren y dificultades para orientarse o bajar en la parada deseada.

Rehabilitación para la heminegligencia

En general, la mayoría de las actividades de rehabilitación para la heminegligencia son técnicas de compensación o que obligan a atender al lado afectado. A continuación, vemos algunos ejemplos de las actividades que se usan:

  • Uso de instrucciones para el escaneo visual.
  • Ejercicios de rastreo visual como, por ejemplo, tareas de cancelación y selección.
  • Trabajar la rotación de tronco para facilitar el escaneo visual.
  • Terapia de espejo.
  • Recordar al paciente que atienda al lado afectado.
  • Visualización de vídeos con objetos en movimiento para entrenar el seguimiento ocular.
  • Realidad virtual.

Además, el tratamiento será más efectivo si se utilizan varias técnicas distintas y se va alternando entre ellas.

Así pues, el uso de Rehametrics será muy útil para trabajar la heminegligencia. Nuestra plataforma contiene varios ejercicios de rehabilitación física implementados como entornos virtuales en 3D. Estos entornos simulan una calle, una montaña, un salón, etc. y presentarán elementos a ambos lados del cuerpo del paciente. Además, utilizando las múltiples opciones de personalización disponibles en los ejercicios de Rehametrics, el profesional puede seleccionar en qué lado de la pantalla quiere que aparezcan los estímulos, forzando al paciente a interactuar con el lado omitido normalmente.

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