Rehabilitación física en salud mental: por qué el cuerpo también se trata y qué aporta la tecnología
En las unidades de psiquiatría, los hospitales de día y los centros de rehabilitación psicosocial la fisioterapia y la terapia ocupacional llevan años ganando sitio, y la razón es de peso: las personas con trastorno mental grave viven menos y peor por enfermedades del cuerpo, no de la mente, y el ejercicio es de las pocas intervenciones con efecto demostrado a la vez sobre los síntomas, la cognición y la salud física. El obstáculo no está en la evidencia sino en conseguir que la sesión ocurra, se repita y se mantenga. Este artículo repasa lo que dice la literatura reciente, por qué conseguir continuidad es el problema central en esta población y qué están aportando las herramientas digitales en los servicios que ya las usan.
Por el equipo de Rehametrics · Lectura de 11 min · Actualizado en 2026
La brecha de salud física que casi nadie trata desde la sala
El dato que justifica la fisioterapia en salud mental lleva años publicándose y acaba de actualizarse a escala europea. Un estudio poblacional publicado en 2026 en The Lancet Public Health, con casi cinco millones de personas con trastorno mental grave seguidas entre 2004 y 2023 en varios países europeos, encontró una mortalidad por cualquier causa 2,6 veces mayor que la de la población general, con el exceso absoluto más alto en la enfermedad cardiovascular, sobre todo en los trastornos del espectro de la esquizofrenia, y el exceso relativo más alto en las enfermedades respiratorias. Son muertes por el cuerpo, en personas atendidas por la mente.
Detrás de esa cifra hay una combinación conocida: sedentarismo, efectos metabólicos de la medicación, tabaco, dificultades de acceso a la atención somática y síntomas negativos que restan iniciativa. La rehabilitación física no resuelve todo eso, pero es la pieza del tratamiento que actúa directamente sobre la parte modificable más grande, la actividad física, y lo hace dentro del propio servicio de salud mental, sin derivar a la persona a otro sitio al que quizá no llegue.
Lo que el ejercicio hace por los síntomas y la cognición
La evidencia sobre el ejercicio en trastornos mentales ha madurado mucho en pocos años. Una revisión paraguas publicada en 2025 en el Journal of Psychiatric Research, que reunió ocho metaanálisis con 99 ensayos aleatorizados y más de 5.600 participantes, concluyó que el ejercicio aeróbico de intensidad moderada o vigorosa mejora los síntomas específicos de once trastornos distintos, de la depresión recurrente a la esquizofrenia pasando por los trastornos de ansiedad, con un efecto de tamaño medio, y que mejora además la cognición en la esquizofrenia y en el trastorno por déficit de atención con un efecto grande. Los autores lo califican de intervención transdiagnóstica: funciona a través de los diagnósticos, no solo en uno.
En la esquizofrenia en concreto, un metaanálisis en red publicado en 2024 en Neuroscience & Biobehavioral Reviews, con 47 estudios y más de 4.000 participantes, comparó tipos de ejercicio: el aeróbico fue el más beneficioso para la cognición y la depresión, la combinación de fuerza y aeróbico para los síntomas generales, y el yoga para los síntomas totales, positivos y negativos. La lectura útil para un servicio es que hay margen para elegir el formato según la persona, y que lo que más pesa es que el ejercicio exista y se mantenga, que es justo lo que cuesta.
El problema no es la evidencia, es la adherencia
Cualquier fisioterapeuta que haya trabajado en una unidad de agudos, en una media estancia o en un centro de día lo conoce: la sesión de hoy depende de cómo ha dormido la persona, de la medicación de la mañana, de si hoy tiene ganas de salir de la habitación. Los síntomas negativos, la apatía, la sedación y la falta de confianza en el propio cuerpo convierten en difícil lo que en otra población es rutina, y los programas de ejercicio en salud mental arrastran tasas de abandono altas incluso en los ensayos, donde las condiciones son las mejores posibles.
Esa es la razón de que la pregunta práctica en estos servicios no sea tanto qué ejercicio prescribir como cómo conseguir que la persona participe hoy y vuelva mañana. Y es también donde los servicios que han incorporado tecnología sitúan su principal aportación. Un fisioterapeuta de una unidad de trastorno mental grave de un hospital público madrileño lo resume así en el testimonio publicado por Rehametrics: el principal beneficio observado es una mayor adherencia al tratamiento, y esa adherencia se traduce en reducción de caídas, mayor implicación en otras terapias y una herramienta eficaz para el abordaje del dolor crónico. Es una observación clínica, no un ensayo, pero describe con precisión dónde está el cuello de botella. El mismo fisioterapeuta explicó su experiencia con detalle en la ponencia que sigue, grabada en la jornada de realidad virtual en rehabilitación de 2026: cómo se aplica en pacientes que no son los neurológicos clásicos, cómo se trabaja el equilibrio con tecnología y cómo se adapta a perfiles complejos.
Caídas, equilibrio y medicación en las unidades de psiquiatría
Las caídas son uno de los incidentes más frecuentes en las unidades de hospitalización psiquiátrica y no son solo un problema de personas mayores. Una revisión sistemática publicada en 2022 sobre caídas en pacientes psiquiátricos ingresados identificó factores propios de esta población que se suman a los habituales: el estado mental agudo, los síntomas psicóticos y la conducta de riesgo, y los efectos de la medicación psicotrópica, en particular la sedación y la hipotensión ortostática. Sus autores reclaman programas de prevención de caídas específicos para estos entornos, porque los diseñados para geriatría no tienen en cuenta esos factores.
El equilibrio, la marcha y el control postural están alterados con frecuencia en la esquizofrenia, por la propia enfermedad y por la medicación, y responden al entrenamiento. Un estudio publicado en 2022 en PLoS One con 25 adultos con trastorno del espectro de la esquizofrenia encontró que un programa de doble tarea mejoraba la cognición, el control motor del miembro superior, la movilidad funcional y el control postural, y que la fase realizada con videojuegos tendía a producir ganancias adicionales. Trabajar el equilibrio con una tarea que la persona quiera hacer, y poder medir cómo evoluciona su centro de gravedad y su base de sustentación sesión a sesión, es una forma de llevar la prevención de caídas a la unidad sin convertirla en una lista de recomendaciones.
El dolor crónico, el otro paciente de la unidad
El dolor crónico es frecuente en las personas con trastorno mental grave, se diagnostica menos y se trata peor, y a menudo llega a la fisioterapia por la puerta de atrás: la persona que no quiere caminar, que no duerme, que se mueve menos cada mes. El artículo sobre cómo la realidad virtual cambia la percepción del dolor repasa la evidencia sobre distracción, inmersión y exposición gradual al movimiento. En salud mental, lo que añade es una vía para trabajar el cuerpo con alguien que tiene miedo de moverse, sin que la sesión gire alrededor del dolor, y es una de las tres cosas que el testimonio citado señala como resultado de que la persona vuelva a la sesión.
Qué aporta la tecnología cuando el reto es que la persona venga y repita
En esta población la tecnología no compite con el ejercicio convencional: le pone una puerta de entrada. Una tarea en pantalla o en gafas tiene un objetivo claro y visible, responde al instante a lo que la persona hace, premia el intento y no juzga, y eso cambia la relación con el ejercicio de alguien que lleva años evitándolo. El profesional dirige la sesión, decide la tarea y el nivel y está al lado; lo que cambia es que la persona tiene una razón concreta para levantar el brazo o desplazar el peso que no es "porque es bueno para ti".
Hay además tres cosas que encajan con cómo funcionan estos servicios. La primera es el formato de grupo: las actividades en las que varias personas participan a la vez frente a una pantalla, o cada una con su tablet en una sesión de estimulación cognitiva, convierten el ejercicio en algo social, que es lo que los hospitales de día y los centros de rehabilitación psicosocial buscan. La segunda es el trabajo sentado y en entornos tranquilos, que permite empezar con quien hoy no puede más. La tercera es el registro: cada sesión queda guardada por persona, con repeticiones, rango, equilibrio o aciertos, y eso da al equipo algo que enseñar en la reunión interdisciplinar y a la persona algo que ver mejorar, que en salud mental tiene un valor terapéutico propio. Este blog ya repasó cómo la realidad virtual enriquece el entorno terapéutico y cómo libera tiempo al terapeuta cuando trabaja con varias personas.
Precauciones propias de esta población
La seguridad de las gafas y los sensores en salud mental se valora igual que en cualquier otro servicio, con dos acentos. El primero es la medicación: la sedación y la hipotensión ortostática que describe la revisión de caídas aconsejan empezar sentado, con cambios de posición lentos y con el profesional al lado, que es además la forma en que se recomienda empezar con cualquier paciente. El segundo es el estado del día: la valoración previa a la sesión la hace el equipo que conoce a la persona, y una contraindicación relativa hoy puede no serlo la semana que viene. La ansiedad intensa, la desorientación o la agitación son motivos para dejarlo para otro día, igual que lo serían para cualquier otra intervención; la epilepsia fotosensible diagnosticada y los dispositivos implantados se manejan como en el resto de la población, con la consulta médica que corresponda. Con esas condiciones, la experiencia de los servicios que llevan tiempo usándolas es que la aceptación es alta, y que la novedad juega a favor.
Rehametrics en salud mental
Rehametrics se usa en servicios de salud mental, entre ellos una unidad de trastorno mental grave de un hospital público, y sus tres módulos cubren lo que estos servicios piden. Rehametrics Físico trabaja el equilibrio, el miembro superior y la coordinación frente a una pantalla con un sensor, sin ponerle nada a la persona, registra centro de gravedad y base de sustentación además de rango articular y repeticiones, e incluye actividades grupales para dos a cuatro personas. Rehametrics VR funciona en Meta Quest con seguimiento de manos y realidad mixta, con actividades que pueden hacerse sentado y escenarios tranquilos para empezar, y el terapeuta ve en su ordenador lo mismo que la persona. Rehametrics Cognitivo aporta más de 190 ejercicios de atención, memoria, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas en tablet o pizarra, para el deterioro cognitivo asociado al trastorno o a la medicación, en sesión individual o en grupo.
Los tres registran cada sesión por paciente y generan informes de evolución, la plataforma es producto sanitario de clase I con marcado CE y reúne más de cuarenta estudios clínicos. El testimonio del Hospital Universitario Dr. Rodríguez Lafora citado más arriba puede leerse completo en la página de Rehametrics VR, y la ponencia de su fisioterapeuta sobre equilibrio en trastorno mental grave, de veinte minutos, es el mejor complemento a este artículo para quien trabaja en una unidad parecida.
Equilibrio y coordinación, también en grupo
Más de 120 ejercicios con sensor, registro de centro de gravedad y base de sustentación, y actividades para dos a cuatro personas.
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Empezar sentado, en realidad mixta
Más de 70 actividades en Meta Quest, con seguimiento de manos y control desde el ordenador del terapeuta.
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Para el deterioro cognitivo asociado
Más de 190 ejercicios en tablet o pizarra, en sesión individual o en grupo, con informes por paciente.
Ver módulo →Preguntas frecuentes
¿Qué evidencia hay de que el ejercicio ayuda en trastornos mentales graves?
La revisión paraguas de 2025 con 99 ensayos encontró que el ejercicio aeróbico moderado o vigoroso mejora los síntomas específicos de once trastornos, incluida la esquizofrenia, con un efecto medio, y la cognición en la esquizofrenia con un efecto grande. El metaanálisis en red de 2024 en esquizofrenia confirma el beneficio y muestra que distintos formatos sirven para distintos objetivos.
¿La realidad virtual es adecuada para personas con psicosis?
La decisión es del equipo que conoce a la persona y se toma día a día. Con la persona estable, orientada y con ganas de probar, la experiencia de los servicios que la usan es de buena aceptación; la realidad mixta, en la que se sigue viendo la sala y al terapeuta, y el trabajo sentado son el punto de partida habitual. La agitación, la desorientación o la ansiedad intensa de ese día son motivo para dejarlo para otro momento.
¿Sirve para prevenir caídas en una unidad de psiquiatría?
Las caídas en estas unidades tienen factores propios, como la sedación y la hipotensión por la medicación, y la revisión de 2022 pide programas específicos. El entrenamiento del equilibrio y la doble tarea mejoran el control postural también en la esquizofrenia, y un sistema que mide el centro de gravedad y la base de sustentación permite seguir la evolución; el fisioterapeuta de la unidad madrileña citado señala la reducción de caídas entre los resultados observados.
¿Se puede trabajar en grupo?
Sí, y en hospitales de día y centros de rehabilitación psicosocial es el formato natural. Rehametrics Físico incluye actividades grupales para dos a cuatro personas frente a un mismo sensor, y Rehametrics Cognitivo permite que varias personas trabajen a la vez con tablets o una sesión dirigida desde la pizarra.
¿Qué perfil profesional dirige la sesión?
Habitualmente el fisioterapeuta o el terapeuta ocupacional de la unidad, y en la parte cognitiva el psicólogo o neuropsicólogo. El sistema lo maneja el propio profesional desde un ordenador o una tablet, sin necesidad de perfil técnico, y la formación del equipo forma parte de la implantación.
¿Trabajas en una unidad de salud mental y quieres verlo con tus pacientes?
Te enseñamos las actividades de equilibrio, las sesiones de grupo y el trabajo sentado con gafas, y cómo lo están usando otras unidades de trastorno mental grave y hospitales de día.