Rehabilitación física tras un Daño Cerebral Adquirido

DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO

El Daño Cerebral Adquirido (DCA) es la discapacidad originada por una lesión aguda en las estructuras del cerebro de forma repentina y que causa un deterioro neurológico. Los síntomas más comunes del DCA son dolor de cabeza, vómitos, pérdida de visión, parálisis facial, dificultad en el habla o en la comprensión y la pérdida de visión y de coordinación.

PRINCIPALES CAUSAS DEL DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO

Las causas del Daño Cerebral pueden ser diversas, entre las más comunes encontramos:

Los traumatismos craneoencefálicos (TCE) son una afección del cerebro originado por una fuerza externa que puede derivar en una disfunción del nivel de conciencia y que conlleva a una alteración de las habilidades cognitivas y/o físicas. Entre las principales causas de encuentran los accidentes de tráfico, las agresiones, los accidentes en deportes de riesgo, etc.

Ictus: Los ictus conocidos también por hemorragia cerebral, derrame, embolia o apoplejía, son trastornos del flujo sanguíneo en una de las zonas de cerebro y pueden producirse por un trombo formado en una arteria cerebral.

Anoxia cerebral: La anoxia es la falta de oxígeno en los tejidos del cerebro. Esto se produce por una falta de flujo sanguíneo o bajo contenido de oxígeno de la misma y requiere rápidamente tratamiento. Existen dos tipos de anoxia, la anémica, que puede producirse por anemias severas, o la anoxia isquémica, que deriva por causas como el ictus o hemorragias cerebrales.

SECUELAS DEL DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO

Las principales consecuencias del Daño Cerebral Adquirido se pueden clasificar tal como presentamos a continuación:

• Comunicación: la comunicación mediante el lenguaje verbal y escrito puede verse afectada apareciendo problemas como la dificultad de comprensión, dificultad para nombrar objetos e incluso dificultad en el habla.

• Control motor: las lesiones en los hemisferios cerebrales o en el tronco cerebral pueden provocar problemas en la parte del cuerpo contraria a la del hemisferio lesionado. De tal forma, se puede producir parálisis, pérdida de fuerza, pérdida de control de esfínteres e incluso pérdida de control de los movimientos que nos permiten tragar alimentos sólidos o líquidos.

• Cognición: La cognición es la parte que nos ayuda a reflexionar y a entender. Los problemas de cognición pueden ser temporales o permanentes. Pueden verse afectadas las funciones motoras y sensoriales.

• Problemas en las actividades de la vida diaria: Existen dos niveles dentro de las actividades en la vida diaria de una persona que pueden verse afectados. Por un lado, se trata de las actividades básicas como vestirse, asearse, moverse, etc. Y, por otra parte, hablaríamos del manejo de la persona en la sociedad a la hora de realizar gestiones, compras, coger el transporte público, desempeño laboral, etc.

• Recepción de la información: Existen lesiones que pueden afectar en mayor o menor medida a la vista, al olfato, al tacto y a la audición. Dependiendo del tipo de lesión, se pueden producir trastornos en el campo visual, pérdida de olfato, pérdida de la identificación del dolor, e incluso, problemas en el control del equilibrio en aquellos casos en los que el oído interno se vea afectado.

Los problemas cognitivos en muchos casos ni se aprecian ni son evidentes, por lo que pueden provocar una impresión negativa a quien interactúe con la persona afectada por no comprender la forma de actuar o de comportarse.

Entre las principales secuelas de daño cerebral destacan los relacionados con la memoria. Normalmente, tras una lesión de este tipo suele aparecer un episodio de amnesia postraumática. Puede ser leve, moderada o de larga duración. En muchos casos, la memoria nunca llega a recuperar su funcionamiento habitual y sus deficiencias permanecen para siempre.

Por otro lado, existen también situaciones de desorientación o confusión que se traducen en cambios emocionales, conductuales o alucinaciones.

TRATAMIENTO PARA EL DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO

Tras una lesión cerebral, como hemos visto, pueden quedar secuelas. El tratamiento y las terapias necesarias dependerán de su gravedad. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones se requiere de rehabilitación para mejorar la calidad de vida de la persona.

Los tratamientos de recuperación para las personas que con DCA deben disponer de los recursos necesarios para recuperar la máxima funcionalidad del paciente y mejorar su autonomía.

El software de Rehametrics dispone de ejercicios de rehabilitación física y ejercicios de rehabilitación cognitiva especializados para recuperar las capacidades de personas que padecen daño cerebral adquirido, consiguiendo adaptar un programa de rehabilitación con ejercicios de realidad virtual por objetivos.

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